Ayer domingo como siempre, compré el periódico y me puse a leerlo. Al llegar a los anuncios clasificados yo siempre miro la sección de empleo por curiosidad y se me cayó el alma a los pies cuando ví el anuncio que os pongo a continuación.

medico1Tradicionalmente, el médico buscaba trabajo en sustituciones, compañías privadas o donde podía, pero llegar al extremo que menciono me parece de una gravedad inaudita y que nos retrotrae a tiempos que yo creía que estaban superados.

Lo normal es que las empresas o el sistema público de salud sea el que demande profesionales para cumplir su misión, pero al contrario me parece tan triste como lo que ha aparecido en prensa esta semana pasada y que nos lleva a la situación en la que vivíamos en los años cuarenta y cincuenta. Y es que en las familias se están volviendo a juntar bajo el mismo techo hasta tres generaciones o incluso cuatro al amparo de la pequeña aportación de la generación más anciana con la que tienen que subsistir todos.

Yo no sé si esto algún día se va a arreglar; lo que si creo es que va a haber personas que no consigan trabajar nunca lo suficiente para poder cobrar una pensión digna y tendrán que vivir de la solidaridad (¿caridad?) de los más allegados o de quién pueda o quiera ayudarles.

Siento ser tan pesimista pero en estos momentos es lo que se vislumbra, aunque deseo fervientemente estar equivocado y que lo que hemos disfrutado en las últimas décadas vuelva o, al menos, se aclare el panorama y torne la ilusión y el trabajo para todo el que lo necesita.

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